Imprime el PDF en un A4 a tamaño real (sin ajustar a página). Salen dos papeletas por hoja.
Corta por la mitad de la hoja. Tienes una papeleta para ti y otra para quien quieras que la use.
El 29 de noviembre, mete tu papeleta en el sobre y deposítalo en la urna.
Vivimos en un sistema que necesita replantearse muchas de sus estructuras y prioridades. Millones de personas dedican cada día su trabajo, su tiempo y su esfuerzo a sostener y hacer avanzar a sus familias, a sí mismos, y como consecuencia, al país.
Sin embargo, existe una sensación cada vez más extendida de distancia entre quienes toman las decisiones y quienes viven sus consecuencias. El debate político suele reducirse a elegir entre unas opciones u otras, mientras quedan en segundo plano cuestiones más profundas sobre cómo funciona nuestro sistema y a quién sirve.
El Sindicato de Esclavos nace precisamente de esa reflexión.
No deberíamos contentarnos únicamente con un mero cambio de gobierno, sino cuestionar el modelo. A día de hoy, todas las opciones políticas son caras de la misma moneda. Ningún partido está velando por nosotros… y si lo parece son espejismos electorales que solo buscan de nosotros una cosa: el voto.
Por eso, desde el Sindicato de Esclavos queremos proponer quitarles lo único por lo cual les interesamos. El único vínculo que nos une con nuestros dirigentes. Un trozo de papel que metemos en una urna de forma infrecuente, con listados de personas que no se sabe ni cómo han acabado ahí, y que usan como un cheque en blanco para hacer con nosotros lo que quieren y lo que más les interesa (a ellos o a sus amos).
Sabemos que la idea de cambiar el sistema que nos rige puede parecer utópica. Pero es una idea por la que merece la pena luchar.
Porque nosotros levantamos el país. Y ellos lo hunden.
Dentro de poco, os iremos contando más… y sentimos salir de la tónica humorística habitual de este perfil. Pero al igual que se intenta poner límites al humor, también hay que intentar poner límites a quiénes nos gobiernan.